Personaje: Rose




Relato procedente: "Asesinato Macabro" (Huellas del Tiempo).

Resumen: Este relato trata sobre el caso más impactante que la agente Rose tuvo que lidiar, se trataba de un asesinato en el cual no habían huellas y en el que solo existía una víctima colgada del techo; era un asesinato atroz, horrible y sobretodo, macabro. Rose consigue encontrar al asesino atando cabos y entender su mente, aunque todo saliera mal y la protagonista tuviera la misma suerte que la víctima que encontraron en aquella fábrica.

Nombre completo: Rose Nelton Porse                              Edad actual: 27 años

Ciudad actual: Nueva York                                              Estado actual: Fallecida


Descripción física:

Pelo negro, liso y largo, gracias a las mascarillas que solía usar para que su pelo quedara como a ella le gustaba; el pelo era un aspecto que adoraba y se lo cuidaba con total obsesión, le encantaba tocárselo, por ello, le gustaba que estuviera sedoso. Sus ojos azulados dejaban entrever a una joven completamente humilde, tranquila y serena, deseaban decirte que era alguien en quién podías confiar; observando cómo te miraba, podías saber si estaba enfadada, confusa o triste, nunca podía esconderte lo que realmente sentía. Sus labios finos solían dejar ver sus dientes blanquecinos y bien cuidados cada vez que sonreía, con aquella sonrisa brillante y resplandeciente, con aquella risa inconfundible que hacía que te contagiaras y te rieras de lo mismo que ella. Durante la semana, solía vestirse con un uniforme azulado, en el que llevaba una placa dorada en la parte superior izquierda mostrando su número de agente, ya que, formaba parte del Departamento de Policía de Nueva York; a nadie solía gustarle ese uniforme y todos lo despreciaban, querían terminar el día para quitárselo y ponerse un pijama más cómodo, pero para Rose era un atuendo muy elegante y honorable, se sentía orgullosa de ser una de las personas que lo llevara puesto, y más si llevaba su número de placa, quería que las personas supieran a quién acudir si necesitaban algo.

Descripción de la personalidad:

Una de las características más importantes de Rose, era su bondad, le encantaba ayudar a la gente, por eso entró en la policía, para servir a su país y ayudar en todo lo que pudiera a los miembros de su ciudad. Era una persona muy humilde, aunque tuviera un buen trabajo y el dinero suficiente como para presumir, nunca lo hacía, prefería ser amable y pagarle el desayuno a algún vagabundo que no pudiera pagárselo. Sabía lo que quería, ya que, era una joven con muchos objetivos en la vida y siempre le gustó escalar, tanto en su vida profesional como en su vida personal, ya que, para ella era importante crecer como persona, ya que, antes de ser policía eras persona y, más tarde, crecer en su vida profesional, ya que, después de crecer en tu vida personal y ser una persona con lo suficientes valores como para estar completo, ya podías ejercer la profesión que realmente te apasionaba. Rose siempre buscaba la verdad en cada caso que le encomendaban en la policía, quería saber cada detalle, cada razón por la que el delincuente había realizado esos actos; aunque, lo que más le gustaba era meterse en la mente de éste, ya que, tenía curiosidad por aquello que tenían en ella y por aquello que les impulsaba a hacer lo que hacían, realmente le fascinaba. 

Un pasado de duro entrenamiento:

Todos los miembros de su familia habían sido policías por vocación, así que, desde muy pequeña se pasaba el día mirando documentales y programas donde hablaban de crímenes, de las personas que los habían cometido y la resolución de casos. Siempre había sabido que sería policía y su padre, desde que tenía unos diez años le empezó a enseñar cómo investigar a una persona, cómo interpretar las pruebas en un caso, cómo saber si un delincuente mentía o si decía la verdad, cómo leer sus micro expresiones, cómo entrar en sus mentes y conseguir resolver el caso. Rose aprendía rápido y a su padre le encantaba prepararla para el futuro que le vendría más adelante, quería que supiera afrontarlo lo mejor posible y con total tranquilidad.

Cuando cumplió los dieciséis años, empezó a trabajar en la empresa de detectives privados de su hermano Jackson, al mismo tiempo que iba a clase. Jackson había querido ser policía pero no pudo llegar a la nota que pedían después de intentarlo innumerables veces, así que, decidió crearse una empresa de detectives privados que le iba realmente bien, tenía la madera de detective que los de la policía no vieron por ningún lado. Él dejaba a Rose algunos casos de infidelidades y de personas desaparecidas, no eran sencillos pero tampoco difíciles, para que fuera cogiendo destreza; lo más curioso y lo que más llamó la atención de su familia fue que, con tan solo dieciséis años, consiguió resolver todos los casos que Jackson le encomendó.

Se presentó para ser policía cuando tenía veintidós años, con la tranquilidad que su padre le había enseñado, leyendo cada pregunta, haciendo cada ejercicio con total serenidad y contestando a todas las preguntas con la verdad por delante. Fue el único miembro de la familia que entró a la primera en el Departamento de Policía de Nueva York y fue la segunda más joven, ya que, su padre entró cuando tenía veinte. Los siguientes años fueron una gran aventura para ella y se sintió muy a gusto compartiendo cada victoria con sus compañeros.

Un futuro prometedor que se volvió oscuro:

Su futuro en el Departamento de Policía de Nueva York, estaba lleno de dicha, de victorias, de resolución de casos y de una trayectoria profesional muy buena, ya que, al Sargento Thomas le encantaba su trabajo, además, pensaba en ascenderla muy pronto, era una joven que se lo merecía, ya que, trabajaba duro para ello. 

Todo esto se volvió oscuridad en el momento en que se ocupó del caso del asesino en serie llamado James Mitowski, el cual, colgaba a sus víctimas desangrándolas, quitándoles los ojos, etc. Rose formaba parte del equipo que resolvería el caso, era la persona más indicada y más preparada para llevar a cabo aquella investigación; era tan curiosa que no pudo dejar pasar la oportunidad de ir a la taberna en la que la víctima solía ir para ver si le daban más información sobre qué pudo pasar con aquel joven. James Mitowski la arrastró a la muerte cuando la vio en aquella taberna preguntando a varios de los moteros que estaban allí presentes si habían visto a la víctima en las últimas semanas y cuándo fue la última vez que lo vieron con vida; lo que hizo fue suministrarle una sustancia que provocó que Rose se quedara inconsciente, para poder colgarla y hacerle las mismas cosas que les hizo a las otras víctimas. Lo único que pudo hacer fue avisar a sus compañeros dejando una nota en su zapato para que supieran dónde buscar, sabía qué hacer hasta cuando estaba en peligro. Aquella información ayudó en gran medida a que el caso se resolviera y consiguieran detener al asesino.

Un cariño especial:

No muchos sabían aquella relación especial que mantenía con el Sargento Thomas, solo lo sabían un par de compañeros. Al principio, no se atraían lo más mínimo y Rose siempre pensó en él como su superior, que eso era exactamente lo que fue, su superior; todo cambió cuando trabajaron juntos en un caso sobre tráfico de armas muy interesante, en el cual, consiguieron una gran victoria e hizo que la magia tuviera lugar. Consiguió que dos personas con vidas muy diferentes se juntaran en una sola y poder tener pensamientos de un futuro en común, aunque solo salieron en un par de ocasiones por el exceso de trabajo. 

Rose se sentía totalmente segura con él, podía sonreír e imaginar todo aquello que quiso alguna vez para ella sin temerlo, él hacía que pareciera más fácil y que fuera posible. Estuvieron bastante unidos y Rose hacía que los demonios del pasado que tuvo Thomas en su infancia y en parte de su adolescencia, consiguieran desaparecer, ella hacía que Thomas pudiera sonreír, que pudiera pensar en un futuro y dejara de cabrearse con aquel mundo al que él llamaba cruel. Rose hacía que sus heridas se hicieran cada vez más pequeñas, e incluso, que sanaran, no había nadie que hubiera conseguido algo así en su vida. 

Ellos sabían perfectamente que una relación de este tipo no podía salir bien, debido a que Rose era una agente y Thomas era su superior, pero aquello no les importó lo más mínimo, solo querían hacer caso a lo importante: a sus miradas encontradas, a sus besos dulces, a sus abrazos tiernos, a sus palabras de apoyo y a sus caricias, lo demás era irrelevante.

Una muerte honorable:

Todos los miembros del Departamento de Policía le organizaron un funeral de lo más elegante y lleno de emociones y honorabilidad. Mostraron a su familia por qué debían estar orgullosos de la persona que se había ido de sus vidas y por qué tenían que agradecer que hubiera estado en ellas. Durante todo el funeral, se habló de Rose como una persona que murió con honor, con valentía y con dignidad, ya que, siempre iba detrás de la verdad como un perro va detrás de un ratón; la enterraron junto con la bandera de Estados Unidos en la parte de arriba y en silencio y con lágrimas en los ojos recordaron todos aquellos momentos que habían pasado con ella y prometiéndose a sí mismos que no la olvidarían jamás, fue bastante emotivo.

Los presentes se fueron a sus casas con la idea de que Rose había muerto injustamente, pero que había servido a su país, había ayudado a la policía por última vez a que resolviera otro de los casos más importantes y macabros que tuvieron. Dieron las gracias por aquellas veces en las que ella dio su cariño, ayuda y su amor a todos aquellos que lo necesitaron y el Sargento Thomas se pasó la noche mirando aquella foto en la que estaban en la entrada del cine riendo con los vasos de refresco en la mano, mientras que, sus lágrimas rozaban sus mejillas sin ningún tipo de control.





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