Personaje: Grayland



Relato procedente: "Alguien Espacial" (Huellas del Tiempo).

Resumen: Dasie no sabía que era especial hasta que un hombre llamado Grayland con poderes de invisibilidad le dijo que su potencial era la telequinesis y que formaba parte de un conglomerado de jóvenes que podían tener aptitudes para defenderse de aquellos que no les querían en el mundo por ser quiénes eran. Aprendió a controlar sus habilidades gracias a Grayland pero lo que no contaban era con que morirían más de los que esperaban y que terminaría siendo una rata de laboratorio junto a otro que tenía el poder de la memoria fotográfica más potente del mundo.

Nombre completo: Tan solo Grayland.                                  Edad: 53 años.

Ciudad natal: Manhattan.                                                          Poder: Invisibilidad.


Descripción física:


Mi cabello negro es corto y está poblado de canas, para mí no es un problema dado que me siento lleno de poder y fuerza interior. Mis ojos castaños son penetrantes y cálidos, siempre predispuestos a ayudar a quién lo necesita. Labios gruesos que asoman alguna que otra sonrisa porque no es que estemos en un punto en el que podamos ser agradables y amables porque quieren matarnos, somos una especie de abominación para otros. Mi cuerpo siempre está en forma, ya que, me gustan las comidas saludables y proteger mi cuerpo de cualquier disputa física, tratando siempre de ser lo más tolerante y amable posible.

Descripción de la personalidad:

Soy una persona muy tranquila y, una de las razones por las que ocurre ésto es porque hago mucho yoga dado que es una buena forma de controlar mis poderes. Me gusta ayudar a las personas con problemas, sobretodo a aquellos que necesitan control sobre ellos mismos. Creo en mí y en lo que puedo hacer con mis poderes y la energía que puede salir de mi interior, es fugaz y pura, tremendamente sedienta de cosas nuevas, de encontrar siempre a otros como yo, de buscar conexiones entre mi mundo y el humano, jamás he creado diferencias entre ambos como otros han solido hacer. Me encanta crear cosas nuevas, conocer gente que no me había encontrado nunca por el camino y mostrarle a otros que pueden hacerlo bien en sus vidas aunque sean complicadas.

Una infancia pobre:

Mis padres no tenían mucho dinero, me concibieron sin quererlo dado que no tenían lo que ahora se llaman métodos anticonceptivos. Ellos eran desgraciados, ya que, no tenían trabajo, tan solo una pequeña tierra para cultivar verduras y una casita en el mismo campo de la que se habían apropiado para no vivir en la calle y terminaron dando la bienvenida a un nuevo miembro de la familia. Por una parte, se alegraron de poder tener la oportunidad de hacer raíces y compartir todo lo que tenían conmigo, aunque por otra parte, se sentían culpables de no poder darme todo lo que necesitaba dada la situación económica en la que estaban.

Durante mi infancia jamás pasé hambre, mis padres sí porque preferían que comiera yo porque estaban entregados a mí por completo. Aunque fueran pobres, querían darme todo lo que pudieran, incluso un legado con el que poder subsistir más tarde; me sentía triste porque sabía que mis padres no lo llevaban bien, como era de esperar, quería que ellos tuvieran una buena vida y no podían tenerla. En ocasiones, veía a mi madre llorar desesperada en el baño debido a la situación tan precaria que habían estado atravesando desde hacía tanto tiempo. Estuvieron así hasta su muerte, aunque un poco antes de eso, el Ayuntamiento se enteró de que eran ocupas y les tiraron de allí, por lo que, tuvieron que meterme en un orfanato para que no padeciera el mismo futuro desgraciado que ellos.

Despertando:

Los poderes empezaron a aparecer a mis dieciocho años, al igual que la confusión. No entendía en absoluto lo que me estaba ocurriendo, no sabía de dónde salía toda aquella fuerza interior que me mantenía tan vivo, ni siquiera era capaz de controlar cuándo me podían ver y cuando no, estaba relacionado en los momentos en los que me sentía solo o enfadado, me encontraba en un aprieto cada vez que me ocurría porque desaparecía de repente y cuando había personas a mi alrededor me ruborizaba aunque la persona dejara de verme. Era una situación muy incómoda porque todo mi cuerpo pasaba a flotar, era como si pudiera hacer cualquier cosa; después al estar tranquilo, mi cuerpo volvía a la normalidad al instante y la gente alucinaba con ello, así que, no podía arriesgarme a que descubrieran mi poder.

Empecé a entender poco a poco lo que me estaba a ocurriendo, los momentos concretos en los que me sucedía y por qué. Mis estados nerviosos aumentaron siendo que yo era muy tranquilo, así que, decidí empezar a hacer mucho ejercicio y yoga para poder controlar todos los impulsos que hacían que me volviera invisible sin previo aviso, era demasiado brusco y sabía que si alguien me había dado ese don, también podría conseguir mantenerlo a raya. Me costó unos diez años completar esta difícil transición, pero debido a mi increíble estado de control, se pusieron en contacto conmigo algunos de los más poderosos del mundo para que les entrenara y buscara a otros como yo para hacer lo mismo con ellos.

Ojbar:

Fue uno de los más poderosos a los que tuve la suerte de entrenar. Tenía un sentimiento increíble por todo lo que hacía y era el que decía a todos los de su "raza" lo que tenían que hacer, con ayuda de otros que también tenían poderes. Me enseñó a cómo canalizar mis sentimientos, a cómo profundizar en mi mente y sacar lo mejor de mí en cada momento; yo le ayudé a entrenar, a concentrarse en los movimientos de yoga, le enseñé taekwondo para que supiera defenderse dada la inminente amenaza que creció en todos nosotros al enterarnos de que habían grupos de ciudadanos que se habían enterado de quiénes éramos y la cantidad tan grande que empezaba a despertar y decidieron apartarnos de este mundo, de hecho, casi lo consiguieron.

Ojbar tenía el poder del fuego. De la misma manera que yo, ese poder florecía con más fuerza cuando estaba enfadado sobretodo, era algo difícil de controlar y mató a su único hijo por esta misma situación, justo en ese momento me di cuenta del por qué había decidido controlar aquello tan fuerte que tenía dentro. Las respiraciones ayudaban increíblemente y le ayudaban a concentrarse cada vez más, era necesario que todos los días lo hiciera porque se encontraba mejor y era la clave para que consiguiera tener un mayor control de él mismo.

Peligro inminente:

Ojbar se enteró de que habían varios radicales que estaban en contra de nuestra salida al mundo y no llegaban a comprender por qué necesitábamos entender con tanto ímpetu el hecho de poder controlar nuestros poderes, ellos entendían que nosotros éramos monstruos y jamás seríamos capaces de controlarlo. Era un grupo que estuvo presente en una crisis que tuvieron varios de mis alumnos con poderes de telequinesis, dado que les dije a éstos que movieran unos objetos pequeños sin importancia y terminaron arrancando un edificio del suelo y estampándolo contra otro. No fue algo intencionado, por descontado, pero este grupo nos vio como una real amenaza. Hablaron con programas de televisión, les hicieron innumerables entrevistas donde nos vejaban y comían el tarro a otros ciudadanos que no sabían ni que existíamos y les pusieron en nuestra contra, terminó siendo una situación desesperante porque pudieron declarar que iban a eliminarnos sin siquiera tener ningún tipo de penalización por ello.

Todo ésto hizo que termináramos escondiéndonos de todos, íbamos por las calles con capuchas para que no nos descubrieran, manteniendo a otros con poderes bajo su techo. Jamás quisimos una guerra con los humanos, por así decirlo, ni siquiera sabíamos por qué habíamos nacido con estos poderes que hacían que todas nuestras células de nuestro cuerpo se descontrolaran por completo, tan solo fue un accidente con las gemelas portadoras del poder de la telequinesis, estábamos trabajando en ello para que no volviese a ocurrir pero con todo lo que dijeron por la televisión y las redes sociales, dejamos de pensar que este seguía siendo nuestro mundo, ya nadie nos quería aquí a pesar de esforzarnos por mejorar.

Dasie Collins:

Estaba caminando por la calle con la acostumbrada sudadera negra que solía llevar normalmente para que no me descubrieran los que nos seguían. Una fuerza increíble salió de una casa de lo más reluciente y bonita, llamaba bastante la atención y me encantó nada más verla, era deslumbrante. Me di cuenta de que aquella fuerza provenía de la habitación en la que dormía esa joven, intuido porque olía a perfume y la esencia de su poder permanecía en la habitación. Había aprendido a percibir todo aquello agudizando cada sentido de mi cuerpo, desde los ojos hasta cada poro de mi piel, incluso sabía diferenciar qué tipo de poder era y, el de esta chica era el de la telequinesis. En su habitación pude vislumbrar una fotografía donde había celebrado su dieciocho cumpleaños, así que, pude intuir que habrían empezado las voces intensas en su cabeza, los mareos, el dolor de oídos debido a lo alto que sonarían esas mismas voces, y quizá, habría llegado a tener pesadillas.

Como era obvio, al llegar Dasie no tenía ni idea de quién era o lo que estaba haciendo allí, tan solo quería que me fuera, estaba asustada porque me dijo que podría arreglárselas, sabía que no podría. A los dos días la seguí para comprenderla un poco más, para sentir lo que ella sentía y protegerla dado que ella misma no quería hacerlo, pareció tener una intuición mayor de lo que imaginaba y me descubrió pero, para gracia mía, ella me necesitaba, así que, accedí a ayudarla a controlar sus poderes, no tenía ningún problema en ello. Después de haber podido escapar a la gran masacre que el grupo de asesinos provocó, me enteré de que a Dasie y a otro joven les habían atrapado y les habían llevado a un laboratorio para experimentar con ellos, la verdad, les tuve compasión porque les meterían de todo en el cuerpo hasta que no pudieran aguantarlo más y murieran por alguna sustancia suministrada. Todavía sigo interceptando varias pistas y buscándolos por donde puedo, toda información es útil.

La masacre:

Aquel fue el día elegido para ellos, el día en el que lo hablaron y quisieron hacernos presa de sus amenazas. Decidieron venir con varios camiones y obligarnos a que nos alejáramos de la civilización para poder tirarnos bombas por todos lados, intentando dejarnos sin defensas posibles aunque todos nosotros luchamos para sentirnos a salvo en cada momento. Los que tenían poderes de fuego, incineraron los camiones, los que tenían de agua, trataron de ahogar a varios de ellos en un tumulto de agua que no cesaba de salir de sus manos, los que tenían de su lado a la telequinesis les leían la mente para ayudar a los demás a adivinar sus movimientos. Un ejército que tumbaron cuando empezaron las bombas a nuestro alrededor y todo empezó a nublarse, jamás imaginamos que terminaríamos pasando por algo así, de hecho, tratamos de hablar con ellos antes de que se iniciara toda aquella matanza estúpida que no tenía por qué producirse, tan solo por alimentar el miedo de algunos que no quisieron si quiera escuchar.

Era como una especie de venganza personal o tan solo miedo, ese que anuló su juicio por completo y les dijo que debíamos morir. Algunos tenían dieciocho años, otros edades más tempranas dado que son más fuertes mentalmente, la cuestión es que estuvieron increíbles, aunque muchos terminaron muertos en el suelo, a otros les dispararon y a los heridos les remataron. Estuve delante en todo aquello y me rompió el corazón, era una sensación que no me gustaría volver a sentir, ni siquiera cuando una bala alcanzó mi parte abdominal, aunque era más dolorosa la parte psicológica de todo aquello; se había convertido en algo parecido a la Tercera Guerra Mundial, por decir alguna cosa. En ningún momento empezamos el fuego, ni siquiera teníamos intención... ahora muchos de ellos están muertos con la culpa cargada sobre mis hombros por no haberles protegido como es debido y otros capturados por una serie de frikis que van a experimentar con ellos como si fueran putas ratas de laboratorio. La humanidad logró decepcionarme, me hizo sentir que en ningún momento formé parte de este mundo, jamás me trataron como a un igual.

Un futuro perdidos:

Por descontado, existe una fuerza en todos nosotros que hace que podamos identificarnos, saber si el que está a nuestro lado tiene o no poderes. Puede pareceros descabellado, pero después de mucho entrenamiento lo he conseguido, aunque no sé con total certeza si terminaré encontrando a aquellos que perdí y más después de la masacre que los asesinos decidieron empezar contra nosotros, después de haber sido malherido y terminar en una fábrica de dulces abandonada, tirado en el suelo y saliendo a buscar vendas y otras cosas que ayudarían a mejorar con el tiempo. No podía salir a buscarles si yo no estaba del todo bien, si yo no estaba en plena forma o me sentía mareado, podía buscar en varios sitios pero apenas podía levantarme.

Tenemos un futuro al que no podemos dar la espalda, uno en el que es complicado convivir siempre que nos estén persiguiendo como si fuéramos terroristas, uno en el que nos juzgan por quiénes somos. Nadie pidió tener esto en sus vidas, nadie pudo imaginar que todo se complicaría tanto y dejaría de ser un día normal en la tradicionalidad que todos deseábamos tener. Era difícil conciliar el sueño después de ver tantas muertes, tantos de los tuyos saltar por los aires, momentos presentes en los que me siento perdido e intentando poner todo mi empeño para seguir con ellos en mente y alma, aunque sea remotamente. Esperemos dejar de estarlo cuando nuestras almas se encuentren por fin...






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Comentarios

  1. Interesante propuesta. Estas fichas que compartes son un ejemplo de cómo se trabaja al personaje tanto física como psicológicamente. Saludos!!!

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  2. Gracias por tu comentario. Es la mejor forma para expresar la vida del personaje y me alegro de que te haya gustado :)

    Saludos!!

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